Radio Encuentro – Radio Cadena de Vida

Radio escuchar Radio Encuentro – Radio Cadena de Vida en directo Online España La calidad y la emisión continua.

Información De Contacto… Sus comentarios son aceptados.

Así limitas el control de una sola entidad. El consejo de pesqueras de Nueva Inglaterra era el que debía imponer este tipo de límites. Los pescadores llevaron su lucha al Capitolio. Tenemos que empezar a preocuparnos por nuestros pescadores, igual que hacemos con nuestros peces. Hay que terminar de dirigir la industria pesquera según nuestra ideología, de una vez por todas. Pero los que se oponen a las cuotas dicen que se vieron superados. El EDF tiene mucho dinero, millones de dólares en donaciones de ONG con relaciones empresariales, como la Fundación Familia Walton, de Walmart, o la Fundación Gordon y Betty Moore, creada por el fundador de Intel. También tienen el apoyo de grupos de extrema derecha, como la Fundación Charles Koch, que comparte la ideología del EDF. Y el EDF tiene acceso a las altas esferas. Una de las cosas que se sabe dentro del sector de la pesca es que hay una relación entre algunos de los actores involucrados que han hecho presión a favor de las cuotas privatizadas y la NOAA, la Administración Oceánica y Atmosférica del Gobierno. El EDF y sus promotores iban a tener a uno de los suyos al mando de la NOAA y, en consecuencia, al mando de todas las pesqueras. Jane Lubchenco ha aceptado mi nombramiento como administradora de la NOAA. Hasta que el presidente Obama la nombró jefa de la NOAA en , Jane Lubchenco había sido vicepresidenta del consejo de administradores del EDF. En su papel gubernamental, Lubchenco luchó por el sistema de cuotas e impulsó su implementación en Nueva Inglaterra. No quiso ser entrevistada para este documental. Quería meter las cuotas de pesca en Nueva Inglaterra. E hizo todo lo que tenía que hacer para que así fuera. Las cuotas de pesca se convirtieron en ley en Nueva Inglaterra en . Hubo mucha presión para poner límites a la consolidación y poner un tope a la cantidad de cuota que se podía tener. Pero esas ideas no llegaron al plan final. Para los propietarios con mucha cuota o dinero para comprarla, las cuotas funcionaron. Carlos Rafael era uno de ellos. Se quedó un % de toda la cuota de Nueva Inglaterra, mientras su flota continuó extendiéndose por el Atlántico. Para casi todos los demás, fueron un desastre. El efecto fue malo, incluso peor de lo que habíamos previsto. No hubo nada que pudiera parar el golpe. Fue una caída libre. El efecto de las cuotas se notó enseguida en el trabajo diario de los pescadores. Podemos pescar una cantidad determinada de cada especie en todo el año. Lo que tenemos para todo el año es lo que antes hacíamos, a veces, en uno o dos días de viaje. Y cada vez que Aaron pesca más de lo que puede, tiene que avisar a la costa y comprarle su cuota a otro pescador. En esta caja tengo mi cantidad anual de bacalao. Así que todo lo que está fuera es cuota que deberemos comprar. Es una locura. Esto es todo lo que nos permiten pescar en un año. Podría pescar más si alquilara un barco y saliera a pescar un solo día. Hay muchas zonas a las que la gente no va porque les da miedo pescar más de lo que pueden. Así que tus ideas y tus planes sobre dónde ir y dónde pescar cambian, porque puede ser que pesques más de lo que puedes y tengas que comprar más cuota y no tengas dinero para comprarla. Comprar peces para ir a pescar me parece surrealista. El efecto de las cuotas de pesca se nota todos los días en todos los restaurantes y todos los supermercados de EE. UU. Puedes comprar todo el pescado que quieras, pero no sabes de dónde sale. El Gobierno pensó que si había menos pescado, habría más demanda y eso haría aumentar el precio del pescado fresco. El consumidor querría pescado fresco estadounidense y estaría dispuesto a pagar por él. Lo que no pensó es que el mercado se vería inundado de pescado extranjero, congelado una, dos, tres o cuatro veces, con toda clase de aditivos. Y el bacalao y el pescado fresco cada vez tendría menos demanda y acabaría por perder su lugar. No hay nada mejor que el pescado fresco. Cuando empiezas a coger ese pescado y a dejarlo en manos de unos pocos, pierdes esa conexión, pierdes ese producto de calidad que la gente como yo ofrecemos. Y es el pescado barato de otros países, como la tilapia o el bagre, el que ocupa su lugar.

 
 

Dirección: Calle Pablo Serrano, 7 posterior,Madrid (España)
 
Teléfono: +34 91 422 05 24 / 25  
Email: [email protected]  



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *