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Esta es la rentabilidad que deberíamos tener». Los granjeros no venden la leche por volumen, sino por peso, en unidades de kilos o libras. En , el dinero que recibía un granjero por kilos aumentó al menos un %. El futuro era prometedor. Mi marido y yo decidimos fundar nuestra granja. Me emociona que mis hijos se vayan a criar en una granja. Te enseña todo lo que tienes que saber de la vida. La belleza de la vida. Te enseña las cosas malas, porque lo ves todo. Te habla de la vida y la muerte. De todo. Te enseña a trabajar. Te enseña que tienes responsabilidades, pase lo que pase. Te hace poner los pies en la tierra, de verdad. Ese ternero es muy joven, así que no sabe que tiene que acercarse para comer. Tendré que ir a buscar otro biberón. Tiene ¿dos días? Leslie y su marido compraron en el punto álgido del mercado, en . Pero en el mundo empezaban a gestarse problemas para los granjeros de EE. UU. La economía de China dejó de crecer tan rápido y empezaron a importar menos. Compraban en Nueva Zelanda, que está más cerca y es una potencia láctea. Y luego las cosas empeoraron. Rusia invadió Crimea. Una crisis geopolítica con implicaciones para el mundo de la leche. Occidente reaccionó con contundencia e impuso embargos, y Rusia, en contrapartida, dijo: «No os voy a comprar más lácteos». Y cerró la puerta. Así que Lituania perdió a su principal cliente. Actualmente, el principal cliente de la mantequilla lituana es EE. UU. porque los lituanos tuvieron que encontrar nuevos mercados. Así que Rusia se cierra, China se para, Europa crece y es un buen año en Nueva Zelanda. De repente, hay un desequilibrio en la oferta y la demanda. Algunas regiones vieron una caída radical de los beneficios. En Nueva Inglaterra, la rentabilidad de las granjas cayó un % en un solo año. La crisis fue mundial. Hubo protestas en Francia, algunas de ellas violentas. Nos llegaron a pagar dólares por unidad. Pero el último pago fue de dólares por unidad. Es una enorme pérdida de beneficios. Enorme. Normalmente se calcula que una granja pequeña tiene que ganar unos dólares por unidad para que le salgan los números. Hace dos años que la leche no cotiza tanto. Las familias financian las granjas. Las granjas ya no dan de comer, y por eso todo es tan duro. Antes éramos grandes familias felices que trabajábamos juntas en casa, siempre. Y ahora ya no es así. En un último esfuerzo, la familia Smith ha unido dos negocios familiares en uno. Leslie y Nick se quedan con nosotros. Hemos traído a sus animales. Creo que eso nos ayudará a reducir costes lo suficiente para poder mantener el negocio un poco más de tiempo. Antes, si trabajabas duro, podías criar vacas. Te levantabas pronto, te salían callos en las manos y trabajabas hasta hacerlo todo. Y todo te iba bien. Ahora no basta con trabajar duro. Hay que trabajar inteligentemente. Estas son las vacas. En , Chaz Self y su mujer, Megan, alquilaron una granja de vacas en New Holstein, Wisconsin. Sabían exactamente dónde se metían. Tiene que haber alguien dispuesto a seguir luchando y nosotros lo estamos. Sí, di «hup». ¿Te acuerdas? Lo hago porque creo que puedo demostrar que se puede hacer bien. El granjero inteligente piensa cómo posicionar el producto, no solo como leche de vaca, sino como algo que hacen en la granja. Por eso puede pedir un precio más alto. Tenemos certificación ecológica. La demanda de productos ecológicos es altísima. La mayoría de la gente sabe que el futuro está en el producto ecológico. ¿Digo que va a solucionar todos los problemas? Claro que no. Pero es el paso que hay que dar. La leche ecológica es menos del % del mercado de la leche líquida. Pero, aunque el consumo de leche esté bajando, los consumidores prefieren comida que consideran sana y el sector ecológico va creciendo regularmente. ¡Venga, guapas! Vender leche ecológica suele generar mucho más dinero. Por la leche ecológica, Megan y Chaz reciben más del doble de lo que se paga por la leche normal: hasta dólares por unidad. El precio que obtiene Chaz está negociado con el distribuidor durante dos años. Esa podría ser la fórmula ganadora para las pequeñas granjas de todo el país.



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