Costa Del Mar Chillout

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Y para seguir teniendo todo eso, hay que olvidarse de los sentimientos que no pagan las facturas. Y hay que ser fuerte. Porque esto cada día va a ser peor. Los impagados del último mes. Y cuando los enviemos al juzgado, también vendrán a llorarnos, y a amenazarnos. Y todos tienen sus razones. Mujeres embarazadas, niños, familiares con Alzheimer. Lo de tu amiga Sonia. es solo el principio. Has terminado los informes? No, pero. Pues los quiero mañana, a primera hora. Esta tarde me quedo aquí y lo acabo, seguro. Mañana lo verás todo mejor, ya verás. Me voy. Dile a Delfi que repase los lavabos. Vale. Salgo por detrás. Sí? Julio Carrión? Ya estamos. Aquí no hay ningún Carrión. Y Lourdes? Qué Lourdes? Eh. Aquí no es Carrión y Soler Abogados? Que no. Esto es un domicilio particular. Perdón. Y sabe en qué piso es? En la escalera, no hay ningún abogado. Mi alma ya no está. en sus oraciones. Pero seguirá. y aguantará el muro de mis lamentaciones. Mi alma ya no está. en tus azucenas. Pero seguirá. en mis fotografías. Mi alma seguirá. el rastro de estas Mamá! Hola Guapa. Mamá. Espera, espera un momento. Has merendado? No. Por qué no se lo has dicho a la abuela? Sí que se lo he pedido. Hola, mamá. Hola, papá. Hola. Qué quieres comer? No tenías que pasar por el súper? El dinero es para pagar el piso. Si sobra algo, ya iré a la compra. Este también nos lo van a quitar? No te preocupes. Y qué vamos a comer? Hay pan. Está duro. La niña tiene que comer. Cállate, por favor. Andrea, va, nos vamos. Adónde? A cenar y a celebrar tu cumple. Es mañana. Es igual. Ponte el abrigo. Mamá. Yo no sé si os van a quitar el piso. Pero tú sola has perdido a papá, estás a punto de perderme a mí. Y si me pierdes a mí, también vas a perder a Andrea. O sea, que tú verás. Mamá. Mamá, va. Anda! Te gusta? Mucho. Pues ven, ya verás. Guau! Anda. Hala. Mira. Guau. Cenamos aquí? Y llamamos a papá. Y hacemos mi fiesta. Vale. Y se compran el piso y el coche y la pantalla de plasma y la PlayStation. Y luego, si no pueden pagar, culpa del banco. Así cualquiera. Y luego están esos sudamericanos y esos rumanos, que vienen aquí y se piensan que. Pues no, aquí las cosas se pagan. Que yo tengo que fregar muchos suelos para poder pagar mi hipoteca. Le he dejado los lavabos perfectos. Que luego no. Se ha vuelto a colar ese pobre en el cajero. Ya. No, si cada noche. Cerrará usted, o quiere que cierre yo? Sí, cierre usted, Delfi. Yo saldré por atrás. Vale. Hasta mañana. Hasta mañana, Delfi. Eh. Venga, fuera. Fuera. Vamos, fuera. Rápido! Venga, vamos. No puede dormir uno en ninguna parte. Corre, corre. Corre. Ja! Ay! Papá, es chulísimo! Es grande. Gracias. Hola. Venga, a jugar. Le llamaré Ricky. . No está mal, no? No toques nada, eh? Que no. Gracias. Puedo sentarme? Tu hija no tiene la culpa. Ya, claro. Ni su chico. Ni Martín. Ni tu hijo. Tu hijo tampoco. Deberías buscarte una mujer. Llevas demasiado tiempo solo y no te está sentando nada bien. José. Te pago. Pablo tampoco tiene la culpa. Ni el primo de José, que lleva año y medio en el paro. Y también les van a echar del piso. O la hija del que me sirve la bollería., que se va a quedar en la calle con tres hijos. Cómo van a tener ellos la culpa? Y quién tiene la culpa? Yo? Yo no sé quién tiene la culpa, ni me importa. Yo me ocupo de lo mío. Ocúpate tú de lo tuyo. No quiero que nadie sepa que igual nos echan del piso. Y qué que lo sepan? Son vecinos. Cómo que “y qué que lo sepan”? Mercedes. Qué quieres? Qué quieres, Mercedes? Que nos quiten el trabajo, el piso, la dignidad, la familia, todo? Sin decir nada? Sin que nadie lo sepa? Es eso lo que quieres? Y a ti qué te importa lo que yo quiero? A quién le importa lo que yo quiero? Quizá a más de los que crees. “Déjenme pasar!”. “Esta es mi casa!”. “Qué está pasando, agente?”. “Mamá!”. “Andrea!”. “Hijo de !”. “Andrea! Dejadla!”. Papá. Te necesito. Solo. resulta muy difícil. No vas a estar solo. Llama a tu hija. Y Andrea qué? Qué Andrea? Mamá. La abuela. Bueno. Ven aquí. Qué quieres? No. Sí. Claro que sí. No, no pasa nada, mamá. Que sí. Estamos celebrando el cumple. En casa de los alemanes. No, no, no están. Dani? Dani sí. Claro que no. Venid. Que traiga los regalos. Ya la has oído, no? No, no, hay de todo. La calle. Atención, eh? Es Sor Eulalia de Anzuza. De Anzuza. Treinta y siete. Primero A. Y yo a ti, mamá. Y yo a ti. Te quiero. Hay que poner dos platos más Venga. Espera, rubia. Rubia? Sí. Ven aquí. Guapa. Hay un gallo que llora y que grita: “Despierta, despierta, “Despierta, despierta, prudente. Que esto duele, te arrasa, te mata y te irrita. Qué suerte la tuya, tan cruda y maldita. Reza de día, de noche y no almuerza. Se cree mala madre y también mala hija. Dónde está la suerte? La mía, poquita. Alguien se lo da y después, se lo quita. No hay tanto pan, pan, pan. No hay tanto pan, pan, pan. Unos son grandes y otros valientes, unos traicionan y otros son fuertes. Despierta, Mercedes. Ay, mi Patricia. Tomás, Martín, Juan., Lola, Pablo y Cristina. Que esta gran culpa no es tuya ni mía. “Mentiras, sonrisas y amapolas, discursos, periódicos, banqueros y trileros”. “Canciones, manos y pistolas, bolsos, confeti, cruceros y puteros”. Te roban y te gritan. Te roban y te gritan. Te roban y te gritan. Y lo que no tienes también te lo quitan. No hay tanto pan, pan, pan. No hay tanto pan, pan, pan. También te lo quitan. No hay tanto pan, pan, pan. Y es indecente, y es indecente, gente sin casa, casas sin gente. No hay tanto pan. Es indecente. No hay tanto pan. No hay tanto pan. No hay tanto pan. No. No hay tanto pan. Es indecente. Convierten el pueblo en barco, la en oro. No hay tanto pan. No. No hay. hay tanto. pan.



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