Ràdio La Vall

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La veré mañana por la mañana. cómo mañana? Y cuándo ensayamos? Hace años que no bailamos juntos. No podemos hacer nuestro número sin ensayar. Dos horas bastan. La habitación del almirante? La , tercera planta. Sr. ayudante. Tenemos que velar por nuestra dignidad profesional. Claro. Me devolverán las fotos? Si las señoras desean pasar, el primer turno está preparado. Ustedes son de la tele, verdad? Por favor. Gracias. Les gusta esa mesa del fondo a la izquierda? Les apetece una entrada? Yo tomaré un poquito de jamón. Volviendo a lo nuestro. El magistrado. Puede decir lo que quiera. Yo sólo soy el abogado que pagó el rescate a los secuestradores. En cuanto a sus preguntas, no puedo responderlas. Hablan del que tuvieron seis meses en un pozo. Pregúntaselo a mi cliente. Se ha encerrado en su habitación y no le abre a nadie. mil millones. Y aún así le cortaron un dedo. Pues no Pero usted, Sr. abogado. debe ser muy gracioso. Es usted realmente una buena bailarina. Siento no haberla visto nunca actuar, pero yo aún tenía que nacer. Es lógico. Puedo desahogarme un poco? Pues claro, adelante. Me siento tan triste, tan sola, Sra. Ginger. La gente no me comprende. Es sólo por eso que he aceptado toda esta publicidad. El proceso será un verdadero escándalo. Qué proceso? Ni siquiera usted lo conoce. Sin embargo, el mes que viene en Bolonia se verá mi proceso. Y sabe cómo van a llamarme? No me haga decir esa palabra. Porque usted es una señora, pero ya nos entendemos. Un poco de vino. sí, gracias, un traguito. Y usted, Sra. Ginger? sí, yo también. Enseguida. Qué vida ésta. Quién se acuerda de esos pobres chiquillos? Le parece justo que nadie se acuerde de ellos? Perdone, si no he entendido mal, se ocupa de la infancia abandonada. Buen provecho, señora. Aquí me tiene con el Proust, el Kafka y el Martin Feldman. Buenas noches. Qué bueno el rock. Me gusta tanto. Me entra una cosa por dentro. A mí también. Mi tragedia es ésta. Todos esos jóvenes sanos. fuertes, hermosos, encerrados en la cárcel. tantos años pasando hambre y frío, sin amor. cómo pueden vivir? Lo mío fue una llamada. cómo decirlo? Una vocación. Existe la vocación, no? Pues sí, claro. Una noche en sueños. vi a un hermosos joven moreno que me miraba tras las rejas. Sólo movía los labios. Así, así. Pero, usted ya le conocía? Aún se me pone la piel de gallina, nunca le había visto, lo juro. Escuche bien lo que sigue, Sra. Ginger. Un día, acompañé a un amigo que tenía a su hermano en la cárcel. Y ocurrió el milagro. Estaba ahí y, a quién veo? A quién? A él? En persona. Moreno. El mismo que soñé. Y no es esto vocación? Tal vez, no sabría decírselo. Me presentó a un compañero suyo y a otros compañeros. Me procesan por lo que yo les daba a esos pobres. Pero, qué es lo que les daba? Qué les daba? Las nalgas les daba, señora. Ésta es su vocación. Ríete, guapo. Mientras los americanos. investigan el transplante abdominal del feto. para hacer posible el embarazo en los transexuales, por fin. si dios quiere, también nosotros podremos concebir a nuestros niños. Sangre de nuestra sangre. En nuestro propio cuerpo. Esos americanos. Unos genios. Un amigo mío está ya en Baltimore y le dan un montón de dinero. Más adelante puedo probar yo también, qué me dice? Chicos, os invito a todos al nightclub de aquí enfrente. Viene usted también? Lo siento. Se divertirá, señora. No puedo irme del hotel. Espero una llamada. Gracias. Les deseo que lo pasen muy bien. Lástima, esta noche estoy animado. Kafka. Proust. Os invito a todos, periodista incluido. Yo me apunto para ser el padrino en el bautizo del bebé de la dama. Esta Navidad parece verano. Que me caigo. Quieto con esas manazas. Guarro Mételas donde te quepan. Qué te has creído? Venid para acá, capullos. Esta noche será sonada. No soporto los bigotitos, y menos en tu cara. Señora, se lo suplicamos. Espero a alguien. Se baila así. Llega también John Travolta A mí, ése loco me turba. Le juro que no me había sucedido en la vida. Qué cosas. Estoy por hacer que me detengan, así vendrá a visitarme a la cárcel. Es una idea estupenda. ven acá, descarado Me das cien liras? cien liras? sí, dámelas.



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