Radio Tamaraceite FM

Radio Tamaraceite FM, Radio escuchar Radio Tamaraceite FM en directo Online

Añadir a su sitio.

No habrá venido sólo por el caballo. Bueno, yo no querría abusar de su amabilidad, pero el molinero y su mujer quieren saber si usted les podría alquilar Radio Mi molino. Sí. ¿Cómo lo sabe? Vi que el río inundaba el suyo. Desde este castillo se ve todo. La pobre familia se ha quedado sin nada. Que vengan a discutir las condiciones. Gracias, se lo diré. Siéntese, por favor. Sin cumplidos. Le gusta ayudar a la gente, ¿no? Sí. Cuando puedo, sí. ¿Podría ayudarme a mí? ¿A usted? Me dijo que era abogado. Estudié para ser abogado. Necesito ayuda con un asunto legal. Si puedo, lo haré. Dígame. Habrá oído en el pueblo Radio que Carlà no me desposó por ser su criada. Sí, lo ha oído. Lo que la gente no sabe es que mi marido, pensando que los anarquistas lo matarían Radio me desposó para no dejar a los niños sin nada. Fue en el monasterio. Pero los anarquistas entraron a degüello. No dejaron vivo a ningún testigo de la boda. Y nadie me cree. Tendrá el certificado de matrimonio. No. Vamos. Venga aquí. Deme el pie. Lo malo es que sin este papel Radio los parientes de mi marido reclamarán estas tierras al acabar la guerra. Mis hijos y yo no tendremos un techo bajo el que dormir. El certificado estará en algún sitio. En el monasterio, le digo. Pero yo no sabría encontrarlo. No sé cómo es el papel. Además, aquel sitio da miedo. ¿Por qué no lo busca por mí? MATRIMONIOS ¡Hostia, Juli! ¡Siempre apareces de manera absurda! Igual que tú. ¿Qué haces aquí? Este es mi lugar favorito. Muertos que no hablan. Tufo a traición. Lo obsceno, lo macabro. Estoy como en casa. Juli, si quieres hablar del absurdo, hoy no es el mejor día. No te sienta bien montar ciertas bestias. ¿Qué? ¿No es la yegua de la Carlana? Sí, la que cedió al regimiento. No te quites importancia. Sólo tú lo has conseguido. Yo me quedé con las ganas. ¿De qué hablas? Pues eso, que a mí no me dejó montarla. ¿Qué insinúas? Nada. Sólo deduzco que, al hacerte ella un favor, tú le habrás hecho otro a ella. No dejes que te atrape. Es una araña. ¿Quién eres para aconsejarme? Tu mejor amigo. ¿Te acuerdas? Hazme caso y ocúpate de quienes te necesitan de verdad. ¡Los aviones! ¡Fuera! ¡Fuera! Deme el pan, por favor. Deme el pan. Salga, señora Trini. Venga, va. ¿No ve que lleva al niño? ¡Fuera! ¡Fuera! Venga, dense prisa. ¡Ayudadme! Pasad, que hay sitio. Rápido. Si es imposible encontrar este documento Radio hagamos otro. ¿Qué quiere decir? Usted conoce las leyes. Sabrá cómo hacerlo para que un juez redacte Radio ¿Me pide ayuda para falsificar el certificado? Le pido que nos ayude a mí y a mis hijos. Lo siento. Entiendo su situación y lo lamento mucho, pero lo que me está pidiendo es un delito. Va contra la justicia. ¿Habla de justicia? ¿Con lo que me han hecho? Le pido precisamente que me ayude a hacer justicia. Mire. Yo vengo de la miseria. Sé lo que es. Soy la hija del Cagorcio, ya lo sabrá. Los he visto untar de la puerta del castillo y tratarme de puta. Todo eso lo puedo soportar. Que dos niños inocentes paguen los disparates de la guerra, no. Si al menos tuviera testigos, podría hacerlos declarar. Le dije que están todos muertos. No vuelva por aquí si eso no está resuelto. ¿Esto es lo que me imagino? Eternamente agradecida. No quiero su gratitud. ¿Y qué quiere? Lo sabe muy bien. Esta situación excepcional nos ha alterado a todos. Espero que no lo diga en serio. Nunca he dicho nada tan en serio. Usted no me conoce. Nadie la ha querido como merece. Yo quiero hacerlo. ¿Es que no lo ve? Soy una mujer de vuelta de todo. Ud. empieza a vivir. No me importa. A mí sí. ¿Por qué no se deja querer? ¿Por qué no se deja? ¡No! No me diga que me ha ayudado para tener de recompensa mi carne. Usted es buena persona. No le deseo nada malo. Quizá algún día pueda ayudarlo a usted, o a su hijo, como usted a los míos. ¿Cómo sabe que soy padre? Sé que tiene hijo y mujer, aunque no esté casado. Y que es un hombre de ley y palabra. Débil, inocente y moralista Radio aunque su moral no es tan fuerte como creía. Lo mejor será que vuelva al pueblo y olvide este incidente. Y cásese con su mujer. Es por el bien de su hijo. Yo no me casé por principios. Reconocí a mi hijo cuando nació. Míreme. No como ese sinvergüenza, que rechazó a su propia sangre. Le recuerdo que, gracias a usted, ese sinvergüenza es ahora mi marido. Y me debe respetar, porque ahora sí soy la Carlana. Salga. Quién se lo iba a imaginar, Picó. Ya verá, doctor. Ahora todos creen que estaban casados. Esta repentina recuperación de memoria colectiva es sospechosa. ¡A ver si aún habrá una epidemia! Son más astutos que un zorro. Y saben cuándo bajarse los pantalones. Mientras no les den por culo. Sólo Lluís se dio cuenta desde el primer momento de que la Carlana era lo que ha resultado ser. Toda una señora. Pero, ¿qué dice? ¿Verdad, Lluís? ¿Qué pasa, que nuestro teniente tiene ahora ojo clínico? Señores, discúlpenme. Últimamente parece que lleve una escoba en el culo. Ya puede estar contenta esta señora con tu favor. No he hecho nada. Conseguirle un certificado falso es un señor favor. ¿Tú qué sabes? Me pidió lo mismo. Me tentó, lo reconozco. Es impresionante, persuasiva.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *