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Cuanod la vi, pregunté Radio ¿Qué es esto? Es un siempreverde. ¿Un siempreverde? Sí, siempre tiene el mismo aspecto. Esa noche, charlamos desde las hasta las Radio Radio y luego hasta las . Queríamos irnos, para que el Sr. Lu Xun pudiera descansar. Nos dábamos cuenta de que no gozaba de buena salud. La Sra. Xu nos dijo que había estado resfriado más de un mes. Y que acababa de pasarlo. Pero el Sr Lu Xun no parecía cansado. A partir de las empezó a llover. La lluvia repiqueteaba en los cristales. Era tarde, llovía Radio Estábamos incómodos e hicimos varias veces por marcharnos pero el Sr. Lu Xun y su mujer insistieron en que nos quedásemos más. El último tranvía pasaba a medianoche, así que eran casi las cuando salimos.” Xiao Jun Radio Señor Radio La próxima vez que venga Radio recuerde esta placa. Mi casa está en el callejón con esta placa. Nº Recuérdelo. Lo haré. Adiós. ¡Vuelvan dentro! Adiós. ¡Hasta la vista! ¡Cuídense por el camino! Mr Lu Xun insistió en acompañarnos al callejón. Yo estaba pensando Radio ¿por qué insistía en acompañar a sus dos jóvenes huéspedes? La lluvia le mojaría el pelo, podría coger frío y enfermar otra vez.! Xiao Hong es mejor escritora que tú. Los personajes de Xiao Hong son tan reales Radio intensamente vivos. Podemos sentir sus alegrías y tristezas como si viviésemos sus vidas. En cambio Radio tu introspección es mejor. Pero se advierte.. que tú Radio No puedo beber mucho. Vale. Pero se advierte Radio que pones gran empeño en conseguir lo que haces. Exactamente. Mientras que el genio de Xiao Hong reside en que confía en sus sentimientos. En verdad es algo precioso. Precioso. Tengo la mejor opinión sobre su talento, peor aún necesita mi ayuda. Xiao Hong está ahí sola. Le he dicho a Haiying que juegue con ella. Ve a hacerle compañía. Haiying Radio Trae tus juguetes y puedes jugar conmigo y tía Xiao Hong, ¿vale? ¿Puedo acabar esto antes? Tengo que arreglar mi coche. Xiao Hong está otra vez en el portal. Se pasa la mitad del día ahí sentada. No tengo tiempo para hacerle compañía. Sufre y está sola Radio No tiene otro sitio dónde ir. ¿Cómo puedo echarla? Xiao Hong era una escritora con fuerza pero al lidiar con sus problemas era demasiado emocional Radio Radio como son las mujeres siempre. Comeré fuera. En el resto de su vida, Xiao Hong nunca mencionó Radio Radio su ruptura con Xiao Jun. Así que nunca sabremos de cierto cómo ocurrió. Ambos somos enfermizos. Me duele Radio Me parece haber pasado toda mi vida Radio Radio estando malo y regañando a los demás. Perdí todos mis dientes a los , así que tengo la boca llena de dientes falsos. Renuncié a beber Radio Tomaba aceite de hígado de bacalao Radio Radio para prolongar mi vida. No sólo por mis seres queridos Radio Radio sino también por mis enemigos. Sé que Radio no soy un hombre magnánimo. Para mí, hablar de felicidad significa Radio Radio o bien mirar hacia los viejos tiempos Radio Radio o mirar hacia el futuro Radio donde esté mi último descanso. Todos los guerreros son así. Vivimos en cierto lugar Radio Vivimos en cierta época Radio Lu Xun albergó en su casa una cena de despecida para Xiao Hong. La Sra. Xu preparó la comida ella misma. Xiao Hong se marchó a Japón. Lu Xun tenía que saber de la crisis entre Xiao Hong y Xiao Jun, pero nunca dijo nada. Quizá pensaba que no debía entrometerse. Lu Xun les presentó a su amigo Huang Yuan. Aconsejó a Xiao Hong pasar un tiempo en Japón, escribir y descansar. Yuehua, mujer de Huang, estudiaba en Japón. así que podía cuidarse de Xiao Hong. Xiao Jun se mudaba a Qingdao. “Jun Radio hoy he salido por primera vez. He ido a Jinbocho, un barrio lleno de librerías, pero no disfruté mucho, porque estaba sola. Regresé por el mismo camino. Todo me resultaba fresco. Las calles y las vistas son muy distintos, pero hay un río negro Radio Radio justo como el de Shanghai. Tristes barcas se mecen en él. Había mujeres con sus niños Radio Radio vistiendo harapos, y el agua negra olía igual.” La mayoría de estas cartas las envió Xiao Hong en y , cuando estuvo en Tokyo. He estado errando por ahí más de cuarenta años, así que el hecho de que estas cartas hayan sobrevivido Radio Radio y puedan publicarse hoy Radio Radio es poco menos que un milagro. Si te pierdes, pregúntale a cualquiera. ¡Buen viaje, Yuehua! ”Jun, Yuehua me llevará hoy al médico para un chequeo. Muy barato, sólo dos Yuen. Sin su ayuda, no habría podido ir. Probablemente no sabes Radio que su suegro está enfermo y no tienen dinero. Así que Yuehua tiene que regresar. En cuanto se vaya, ¡joder!, no tendré ni un amigo aquí.” “Jun, he tenido fiebre algunos días. Tengo los labios agrietados. Por supuesto, todos hemos de morir, pero saberlo es una cosa Radio Radio y aceptarlo emocionalmente es otra.” “Hace ya cinco días que se ha ido. ¿Dónde duerme ahora?” “La tumba del Sr. Lu Xun.” “Jun, cuando veo la ventana blanquear bajo la luna Radio me gusta apagar la luz y sentarme en silencio. Y de pronto, un campanazo dentro de mi corazón rompe el silencio. ¿No es ésta mi edad dorada? ¿Ahora mismo? Toco el mantel, me giro, toco la silla, Levanto las manos frente a mí.



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