Radio Gorbea

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Considerando las circunstancias hay algo interesante en esto. Capitán, he cogido tres peces pequeños y algo más, grueso como una vejiga. Calla, Letika. Apartémonos de aquí. ¿Por qué me miras así? Espero sus instrucciones, capitán. Nos encaminaremos a Caperna. ¿Qué? ¿Qué broma es ésta? ¡El príncipe! ¿Podrías decir, Letika, con tu ojo experto, dónde está la taberna del pueblo? Debe de ser ese tejado alto de allí. Aunque quizá no lo es. ¿Qué tiene de especial? No lo sé, capitán. No es más que la voz de mi corazón. ¿Me oís, hermanos? ¡Soy tan feliz! Adiós a ti también, abuelo, el más serio de todos. Disculpa, debo irme. Debo apresurarme. Un valiente príncipe de muy lejos está esperándome. Querría saber el nombre de la muchacha con el delantal azul y las medias rojas. Diría que tiene unos años. La he visto en el bosque. Debe de ser “Velero Assol”, hija del artesano Longren. No está muy en sus cabales. Es retardada. ¿De verdad? Y su padre es un auténtico bribón. Mi padre, que en gloria esté, casi se ahogó por su culpa. Por suerte los pescadores lo rescataron. ¡Cestita, cestita! Nos engañan con cada cestita. ¡Pero temes llegar aquí, a nuestra Palestina! Borracho de nuevo, maldito viejo ballenero. ¡Lárgate de aquí! No es un hombre, sólo basura. ¿Y dice que ella está loca? ¿Es eso cierto? Ella dice que cuando era niña se encontró a un mago, se imagina, y le predijo que cuando creciese, un príncipe vendría a buscarla en velas escarlata. Velas rojas, quiero decir, y que se la llevaría con él. Todo el mundo se ríe de ella, claro. Por eso anda por ahí siempre sola, esperando sus velas. Ya le dije. No está en sus cabales. O sea, un poco chiflada. ¡Eres un mentiroso! Mientes de forma tan atroz e hipócrita que me haces ensobrecer. Esté Vd seguro de que Assol es tan cuerda como Vd y yo. He hablado con ella veces Radio o quizá alguna menos. Ella no hablaría ni dos palabras contigo, Manners. Pero yo, señor, un hombre libre, un vendedor de carbón, desprecio las habladurías y los cotilleos. ¡Fuera de aquí! Ella habla como un adulto, aunque se exprese de forma un poco rara. Si la escuchas, dice lo mismo que habríamos dicho Vd o yo Radio pero no exactamente. “Yo sueño”, dice, “y usted también sueña, Filip”. Eso me dice. “Eres una persona, y por tanto debes de soñar.” ¿Soñar con qué?, digo yo. “La gente debe soñar cosas buenas”. Sí, sólo cosas buenas. Y Manners está mintiendo. Son grandes mentirosos, estos Manners. También lo fue su padre, y su madre igual, por cierto. Así es su estirpe. Gracias, carbonero. Gracias. Me llevaré esta seda escarlata. ¿La pieza entera? ¿Cuántos metros, por favor? Dos mil metros. ¿Cuántos? ¡¿Dos mil metros?! ¿Dos mil? Sí, dos mil metros. ¡Zimmer! ¿Qué viento providencial lo trae aquí? Un buen viento, capitán. Lisse es mi segundo hogar. Aquí mi nuevo compañero, Douce. Le conté cómo lo conocí a Vd en Zurbagan, y él lo admira sin incluso haberlo visto. Sí, amo los gestos y la generosidad. ¡Dos mil metros! ¡Dos mil metros! Consíganme una orquesta, amigos, pero no adornados petimetres que no tienen espíritu músical. Reúna a sus Radio mendigos que saben hacer llorar a los corazones sencillos. Si les parece bien, vengan a El Secreto esta noche. Primero echemos un trago. Les acompañaría de buen grado, pero tengo mucho que hacer. Tomen esto Radio y brinden por la letra “A” Douce, ¡descúbrete! ¡El capitán Grey se casa! Sí. Sé que me entenderás, cariño. Ya no tenemos nada para vivir. El tendero ha cerrado el negocio. Así que Radio No quiero embarcarme en largas travesías. Voy a alistarme en el vapor del correo Radio que hace la ruta Cassette-Lisse. ¿De verdad? Lástima. Estaré muy sola. Vuelve tan pronto como puedas. Assol, pareces desgraciada estos días. Debes decirme qué ocurre. No ha pasado nada en absoluto. ¿Por qué me mira así? No me pasa nada. Vamos, amigos, ¡dénse prisa! El capitán Grey espera, ¡aprisa! ¿A dónde van? Capitán, Panten lo solicita en el puente. Lo ha atacado gente con tambores, trompetas y violines. Dice que la cabeza le da vueltas. ¿Los ha invitado Vd a bordo? Sí, he invitado a esos hombres. Muéstreles los camarotes y sean amables con ellos. Sí, sí, señor. Capitán, el consignatario ofrece una buena carga, con bonificación. Panten, nos vamos a la desembocadura del río Liliana. Levamos anclas en una hora. No tomaremos un práctico. Dígale al agente que su carga no me sirve para nada. Sí, señor. A la orden. Panten, ahí tienes un acertijo. ¿Va a intentar el contrabando? ¿Estamos a punto de izar la bandera pirata en el mástil? No Radio ¡Hola, Filip! ¿Cómo va todo? Preparando el carbón, como siempre. ¿De dónde vienes? Ven aquí. Ven. Filip, te quiero mucho, y voy a decirte algo, sólo a ti. Voy a irme pronto Radio a irme para no volver. Pero no se lo digas a nadie. ¿A marcharte? ¿Tú? ¿A dónde? No lo sé. No sé ni el día ni la hora, pero así va a ser. De modo que, por si acaso, adiós. Me has llevado muchas veces. Gracias por todo. ¡Asombroso! Intenta entenderla. Algo pasa con ella hoy Radio no sé. Una criatura extraña, la hija de Longren, pero simpática. Sí, sí Radio Sólo así. ¡Buenos días, Panten! ¡Buenos días, capitán! ¿De dónde está el viento? Sur suroeste. ¡Leven anclas! ¡Sí, capitán! ¡Preparados para zarpar! ¡Levad el ancla! ¡A los palos! ¡Desplegad las velas, a todo trapo! Escúchame con atención. No sé cuántos años habrán transcurrido. Pero en Caperna florecerá una leyenda Radio Que se recordará mucho tiempo. Habrás crecido, Assol. Sí, habrás crecido. Y un día, en el horizonte, brillará el sol sobre unas velas escarlata Radio ¡Mira, Manners! ¡Velas escarlata! ¿Velas escarlata? ¿Dónde? ¡Assol! ¡Aquí estoy! ¡Aquí! ¿Dónde vas? ¡Chiflada! ¿Crees que es para ti? ¿Dónde vas? ¡Assol! ¡Aquí estoy! ¡Assol! Aquí estoy Radio Aquí. Hola, Assol. Soy Grey. Hola, Grey. ¿Me has reconocido, pequeña mía? ¡Eres tal como esperaba! En una tierra lejana, te vi en mis sueños. Y he venido a llevarte conmigo. Viviremos juntos en tal armonía que nunca conocerás la tristeza. ¿Llevarás también a mi padre? Sí. Haré lo que me pidas. Amigos, he encontrado esa mujer que sólo me esperaba a mí. Y sólo a ella quiero. Assol aún no es mi esposa, pero va a serlo.



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