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Y tú verás un valiente y guapo príncipe. “Hola, Assol”, te dirá. ¿”Hola”? “Desde una tierra remota te vi en mis sueños. Y he venido a llevarte para siempre de Caperna. Viviremos juntos, tú y yo, en tal armonía y júbilo que nunca conocerás la tristeza.” Y te ayudará a subir al esquife, y te marcharás para siempre a un hermoso país donde las estrellas bajarán del cielo para saludarte. ¿Y cuándo? No tan pronto, pequeña. Primero tienes que crecer. Sé pacente Radio Eso ocurrirá, te lo prometo. ¿Y tú qué harás entonces? Yo lo querré Radio si no se pelea. No, no se peleará. Bueno, ahora vete, y que haya paz en tu tierna cabecita. Márchate. Y créeme: ¡sucederá! Papá, ¿crees que el barco del hechicero vendrá de verdad a buscarme? Puesto que te lo ha prometido, vendrá. Tendrás tus velas escarlata. Ahora duerme, que estás cansada. Alguien ha embromado a mi pequeñita. Vaya, es una buena broma. El futuro te mostrará muchas velas, pero no escarlata, sino sucias y malvadas. Pero no te quitaré esa ilusión. Crecerás y la olvidarás. ¿Y las estrellas bajarán a saludarme? Habrá estrellas y un barco mágico. Duerme. Dale a un pobre algo para fumar. Lo haría, pero tengo el tabaco en el otro bolsillo. Y si lo cojo mi hija se despertará. ¡Vaya excusa! Si despierta se dormirá de nuevo. Y un transeúnte podrá echar una calada. Vuelve más tarde. ¡Ah, claro, es una princesita! ¡Tienes esos barcos extranjeros metidos en la cabeza! ¡Vaya padre! ¡Escucha, tú..! ¡Lárgate! Así que no me dio tabaco. Lo escuché cuando llegaba, y le decía a la niña que estaba destinada a casarse con un príncipe. ¿Con un príncipe? ¡Con un príncipe! “Cree la promesa del hechicero”, le decía. ¿Qué? ¿De qué habla? Longren y su hija se han vuelto locos. Eso es lo que está contándonos. Siempre dije que teníamos que echar a Longren de Caperna. Está provocando a la gente. Ese hombre es un peligro. ¡Cierto! Eso es lo que digo. Los visitó un hechicero. ¡Cállate! ¿Por qué hablas así? ¿Qué hay de malo en que tengan un sueño? Tienes razón, mujer. Es verdad, señoras. ¡Vayan a por su príncipe encantado bajo esas velas escarlata! Después de morir mi madre, mi padre se ha puesto imposible. Pasa todo el tiempo discutiendo con los campesinos. Y todo para preservar el honor de la familia, dice. He decidido dejar el castillo para siempre. ¿Qué has hecho? ¡Idiota! ¡Te has cargado el mejor cuadro de mi colección! Perdóneme, su gracia. Yo sólo Radio ¡Silencio! ¡Márchate del castillo enseguida! Bueno, pero no es culpa mía que la cuerda se haya roto. ¿Qué? ¿Me contradices? ¡Toma! ¡Esto te enseñará! Señor, ¡no fue culpa mía! ¿Que no es tu culpa? ¡Padre! ¡No puede pegar a una mujer! ¡Recuerde el honor de la familia! ¿Qué? ¿Te atreves a levantarle la mano a tu padre? Betsy meció mi cuna, y no permitiré Radio ¡Silencio! ¡No voy a soportar esto! ¡Fuera! ¡Joven desgraciado! ¿Por qué no hablamos con calma? ¡Silence, he dicho! No mereces el alto título de conde. Puedo vivir sin él. Una palabra más y te desheredo. Y te echaré del castillo. Ahórreselo. He decidido irme de todos modos. Hoy lo dejo para siempre. ¡Ya no tiene hijo alguno! ¡Dejad de burlaros de Elga! ¡Ven aquí, marinero! ¡Sí, capitán! No te estás a bordo para sacarle lustre a las uñas. ¿Está claro, jovencita? Si tus tiernas alas tienen un poco de brea, lávatela en casa con la colonia Rosa-Mimosa de tu mamá. Captain Hopp, Vd ha sido marino toda su vida, y yo sólo un año. Pero le prometí que me haría un buen marinero, y lo cumpliré. Así que olvídese de Rosa-Mimosa. ¡Desde luego! ¡Joven mocoso! ¡Sube a lo alto del mástil! Empeza a prepar las velas. ¡Sí, capitán! Estoy seguro de que sería un buen capitán. ¡Un punto a babor! ¡Sí, señor, un punto a babor! Muy bien, Grey. Escúchame. Deja de fumar. Vamos a hacer de este pichón un capitán. ¡La otra mano! Ocho grados y siete minutos. Treinta y siete grados. Corrección: dos minutos. ¿Rumbo? Sur suroeste, capitán. ¡Mantenlo a rumbo! ¡Sí, señor, a rumbo! La calentura del capitán lo obligó a quedarse en Dubelt. Me ha confiado el barco para llevarlo a destino. Pero a nuestra vuelta espero ver al viejo tirano repuesto. Bienvenido a bordo, capitán. Todo en orden, señor. El buque está amarrado. Empezamos a descargar. ¿Cómo estás, Grey? Buen trabajo. Me alegro de verlo repuesto, capitán. Parece que mi enfermedad te ha ayudado. Has pasado la prueba con honores. Que me cuelguen si alguien hubiese podido traer el barco más rápido que tú y con viento de proa. Me atribuye demasiado mérito. No. Sé bien lo que digo. Te has ganado el rango de capitán. Para qué me serviría si no tengo mi propio barco. ¿No tienes barco, hijo? ¡Hay un barco para ti! No perdí el tiempo mientras estaba enfermo. ¿Ves ese galeote? Se llama “El secreto”. Considérate capitán de ese barco. ¡Capitán! No sé cómo agradecérselo. Me ha hecho el hombre más feliz del mundo. Ha sido un verdadero amigo. Nunca olvidaré esto. ¡Venga, basta de cháchara! Ve a ver tu barco Radio antes de que su dueño lo piense mejor y busque un capitán de más edad. Sí, capitán. Un auténtico capitán en una tormenta. ¡Y yo que lo tuve por una nena! Estoy hecho un viejo. No frunzas el ceño, océano, no asustes Radio Hace mucho tiempo que roturamos los mares. Nos abriremos camino hacia el buen tiempo. A un clima cálido, a un clima cálido. La Cruz del Sur brilla para nosotros muy lejos. Y la brújula se levantará con la primera brisa. Esquivemos las tormentas y remitan Radio los soles del camino Radio ¡Assol! ¡Assol! ¡Filip! Sube, que te llevo. ¡Qué alegría que pasaras por aquí! Hola Filip. Gracias. ¡Oh, no hay de qué! ¿Cómo estás, pajarillo? ¿Vendes bien tus juguetes? El negocio no va bien. Padre y yo trabajamos mucho, pero el tendero paga poco. ¿Quién quiere barcos de juguete? La gente no necesita juguetes. No, pero la vida es más bonita y alegre con ellos. ¿Más alegre? Pero debe de ser aburrido fabricarlos. No, mi trabajo no es aburrido. Y sueño con hacer algo especial. Como un barco que Radio que flotara sobre su pedestal de madera. Y con hombres que remasen como marineros de verdad. Trabajas haciendor juguetes, y tus pensamientos también juegan. Mira a tu alrededor todo el mundo trabaja muy duro.



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