Penedès FM 90.2 FM Subirats Alt Penedès

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Cree que destrozaré la casa. Espero que no estés solo para siempre. Seguro que no. Quiero decir Radio ¿No es una bendición este tiempo? Es muy agradable. En Nueva York hace calor en verano, ¿no? Normalmente, sí. Querido Tony: Gracias por tus cartas. Quiero que sepas que Radio No sé qué quiero que sepas. No quiero sentarme muy atrás. Me aseguraré de que tienen el mejor sitio. Tampoco me parece bien sentarme en el altar con los novios. Entonces buscaré los segundos mejores sitios. ¿Quiere que me adelante y les guarde los asientos, Sra. Lacey? ¿Te importa, Jim? Sería estupendo. Es todo un caballero. Sí. Ha aparecido en el momento justo. Te invito, Nancy, a que declares ante Dios y su Iglesia tu consentimiento para convertirte en la esposa de George. Te prometo serte fiel en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad y amarte y honrarte durante el resto de mi vida. Los anillos. Que el señor bendiga estos anillos y haga que aquellos que los lleven, sean fieles el uno al otro. Que con ellos viváis siempre en paz y llenos de amor mutuo. Se lo pedimos a través de Cristo, nuestro Señor. Amén. Amén. Tu madre me ha dicho que te va muy bien aquí, en Enniscorthy, Eilis. Ha sido una ceremonia preciosa. Y el señor y la señora Farrell se van a Glenbrien, así que Jim Radio Sí, lo sé. Jim y yo le prometimos a mi madre que la llevaríamos al coche. ¿Has oído eso? “Jim y yo”. Parece que no vais a tardar mucho. Y será un día muy feliz para tu madre. ¿Me disculpa? Aquí vienen. Hola, Sra. Byrne, ¿qué tal está? Jack. ¿Podemos hablar? ¿Sobre qué? El futuro. No puedo dejar que te vayas a América sin decirte nada. Me arrepentiría el resto de mi vida. No quiero que te vayas. Quiero que te quedes aquí, conmigo. Y sé que eso implica que te haga otra pregunta, pero no quiero abrumarte. Eso me lo guardo para más tarde. Gracias. Me siento agradecida. Y halagada. .¿Eso es todo? No. Claro que no. Es solo que Radio había imaginado otra vida para mí. Lo entiendo. Pero tu vida aquí puede ser igual de buena. Incluso, mejor. Mary. Venía a buscarte. ¿A buscarme? Ya no trabajo para la Srta. Kelly, Mary. Por favor, ven, Eilis. Me dijo que no volviera sin ti. Y ya sabes cómo es. Cuida de todo durante cinco minutos, mientras estoy arriba con Eilis. No hay ningún cliente ahora, así que no creo que puedas liarla mucho. Bueno, ¿qué tal te van las cosas? Muy bien, gracias, Srta. Kelly. He oído que estás trabajando en Davis, en el departamento de contabilidad. Así es. Y he oído muchos rumores sobre ti y el joven Jim Farrell. Ya sabe cómo es la gente, le encanta hablar. Sí. ¿Te acuerdas de la señora Brady? Suele venir los domingos a la tienda a comprar bacon. ¿No? Ahora tienes una vida muy ocupada, entre una cosa y otra. Pues, la señora Brady tiene una sobrina que vive en Brooklyn. Qué pequeño es el mundo, ¿verdad? Le escribió hace un par de semanas. ¿Y qué le decía? Solo que había ido a una boda en el ayuntamiento y que su marido había conocido a una chica de Enniscorthy, que se estaba casando allí. No sé adónde quiere ir a parar, no se refería a mí. A mí no me engañas, señorita Lacey. Aunque no estoy segura de que ese sea ya tu nombre, ¿no? No se acordaba. Un apellido italiano, creía. Lo había olvidado. ¿Que se te había olvidado? Cómo puedes Radio Había olvidado cómo era este pueblo. ¿Qué pensaba hacer, señorita Kelly? ¿Alejarme de Jim? ¿Impedir que volviese a América? Quizá ni siquiera lo sabía. Mi nombre es Eilis Fiorello. Ya le paso. – Gracias. ¿En qué puedo ayudarla? Hola. Quería hacer una reserva para el próximo barco de Cobh a Nueva York. La gente se gasta mucho dinero después de las bodas. La madre de Nancy ha recorrido todas las tiendas. Hasta compró pastillas inflamables en Broom’s. Y eso en agosto. Pero se encontró con la Sra. Stapleton y le contó la boda con todo detalle. Eilis, ¿qué te pasa? ¿Ha pasado algo entre tú y Jim? Mami, lo siento. Lo siento mucho. Me he casado. Me casé en Brooklyn antes de venir. Debería habértelo dicho nada más llegar. Quiero volver con él. Quiero estar con mi marido. Pues claro. ¿Es agradable? Sí. Tiene que serlo si te casaste con él. ¿Así que te vas? Sí. Mañana. ¿Vas a coger el primer tren? Me voy a la cama. Mami, aún no son ni las ocho. Es muy pronto Estoy muy cansada. Me gustaría despedirme ahora. Y solo una vez. Quizá puedas escribirme y hablarme de él. Lo haré. Buenas noches, Eilis. Así que te vas a vivir a América. No. ¿Vas de visita? No, ya vivo allí. ¿En serio? ¿Y cómo es? Es muy grande. Yo voy a vivir en Brooklyn. ¿Lo conoces? Sí. Dicen que hay tantos irlandeses allí, que te sientes como en casa. ¿Es cierto? Sí. Es como estar en casa. No debes comer nada. Pero si voy a pasar allí años. Allí sí que puedes comer. No debes comer en el barco. Así no vomitarás tanto. ¿Lo prometes? Lo prometo. Y ve enseguida a tu camarote. y pon el cerrojo a la puerta del baño. Cuando empiecen a aporrear la puerta, ya negociarás. Cuando llegues a inmigración, abre bien los ojos. Muéstrate segura de ti misma. Piensa como una americana. Sentirás tanta nostalgia que querrás morir, y no tendrás más remedio que soportarlo. Pero lo soportarás y no te matará. Y un día saldrá el sol. Al principio, ni lo notarás. Será casi imperceptible. Y entonces, te sorprenderás pensando en algo o alguien, que no tiene ninguna conexión con el pasado, alguien que solo te pertenece a ti. Y entonces te darás cuenta, y saldré por Claraboya hasta Espacio, con mi perro Lucky y haré boing, boing, boing entre todos los planetas. Vamos a empezar estirando. Muy bien. Muy bien. La otra pierna, rápido. Cambia de pierna. Sí. Lo estoy haciendo. Sí. Estoy haciendo Radio Salta, salta. Como una rana. Los pies atrás y haces una flexión. Arriba. Ahora atletismo. A esta. Quería decir esta. ¿He dicho esta pared? Era esta. Pero en realidad quería decir Radio esta. Y esta. Pero esta también lo necesita. ¡Sí! Es un huevo muy gordo. Muy bien. ¿Esto es la masa? Es la masa. Vamos a ponerle mantequilla. Mira. ¡Mantequilla! Sí, hay que aplastarla. ¡Ya la tenemos! ¿Por qué no lo haces tú un rato? ¿Puedes? Sí. ¡Abracadabra! ¡Ahora las velas! No tenemos velas. Lo sé. Dijiste que sería una tarta de cumpleaños de verdad.



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