La Unica FM 102.3

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todas yo solita. ¿Me dirá qué deseó? No puedo, Hannah. Se llama periodismo investigador, amigos. ¿Sí? Tu mamá me paga por hacerlo. ¿De acuerdo? Vayan, vayan, vayan. ¿Sí? Que se diviertan. Y considera lo que dije sobre el hijo de Jessie. ¿Kenny Roy? Es tremendo pedazo de hombre, niña. Contrólate, Esther. Calla. Esta es mi entrevista. Feliz cumpleaños, mi querida. Sí. ¿Hannah? ¿Quieres que te diga mi deseo? Extraoficialmente. No si va a romper las reglas. No hay reglas para eso, querida. Deseé seguir viviendo en el presente, morir tan feliz como lo fui en mi fiesta de cumpleaños, y reencarnarme como el gato de mi nieta. El periódico del próximo viernes, Esther. Preste atención. Vuelvan adentro, vuelvan adentro. Ay, no. No, por favor. ¿Estás bromeando? Chicos, chicos, chicos. Vengan aquí. No, no, no. Ripken. Glover. ¿Te congelas? ¿Te mueres de frío? Hola. Regresaste. No te vi llegar. ¿Qué hacen todos afuera a medio vestir? Adivina si puedes. Tú no radio Ah, sí. Sí, claro. No, los saqué a caminar y trabé todas las puertas por instinto. Sí, muy primitivo. Nuestros primos neandertales quedaban encerrados fuera todo el tiempo. Ajá. Sí. Este es un concurso de camisetas mojadas que no quiero ganar. Encenderé el hogar. Vaya, sigues congelado, ¿no? Gracias. Ajá. Sí. Hunter también se calaba hasta los huesos si no llevaba calzones largos. El día que nos casamos hice que se pusiera dos pares. Ya sabes, era una ocasión especial y todo. Teníamos planeada una boda de primavera. Los narcisos afloraban, lo días se alargaban, y cayeron cm de nieve el día antes de casarnos en el jardín de mis padres. Entonces Hunter dijo: “Vamos, florcita, ponte las raquetas”. Entonces subimos y radio radio dijimos nuestros votos en la cima del monte Bald. Hunt dijo que el mundo entero iba vestido de novia ese día. El hombre era poeta. Me habían vuelto redundante, así que decidí vestir de magenta. Sí. Además habrías estado camuflada, ¿no? “Hannah, ¿aceptas a este hombre como tu? radio Esperen, ¿Hannah? Hannah, ¿estás allí? No te veo”. Hannah, ¿estás allí? No te veo. Hannah, ¿estás bien? Hola, Curtis. ¿Qué estás radio qué hacías? Todo el condado está a oscuras. Sí, gran sentido de la oportunidad. Parece que tendremos que aguantar hasta la mañana. Cielos, qué bonita eres con el cabello radio Carambolas, jefe. ¿Quién es Ud., si no le molesta la intromisión? Este es mi amigo, Andrew McCabe. Fuimos juntos a la universidad. Él sólo radio Este es Curtis. Suministra electricidad al oeste de Maine radio ¿Ah, sí? Sí. radio y mantiene bajo control la población de ciervos él solito. Bueno radio ¿Ah, sí? ¿Fabricas condones para ciervos? Bromeaba. Hablando de Roma. Saqué venado del congelador. Parece que descongelé más de lo que podía comer. Curtis, qué bonito. Permíteme. Gracias. Bueno, listo. Lo cocinaré esta noche. ¿Quieres radio quedarte? Yo no querría interrumpirlos a ti y a tu amigo poniéndose al día en lo que sea. Eso es lo bueno de ser cazador, Andy, que incluso cuando los recolectores están en problemas al darse cuenta de que no guardaron suficiente para todo el invierno, el cazador puede hallar comida cuando quiera en tanto pueda oler el estiércol correcto y disparar con puntería. Sí. Vaya, te entiendo. Fuerte y claro, no podría estar más de acuerdo. No creo poder vivir en la ciudad sin mi Glock. Cuando las cosas se ponen feas y no tengo suficientes menús para encargar, voy al parque y mato a un castor. Yo primero trataría cazar un mapache. ¿Ah, sí? ¿Por qué? Más carne blanca. Sí, buen consejo. Te lo agradezco. Dime, Curt, ¿qué haces aquí para divertirte? ¿Hace demasiado frío para helado? Está bien, Hannie. Yo radio radio me levantaré mañana al amanecer, pero fue muy bonito conocer a tu amigo sabelotodo, y espero ansiosamente nuestra próxima reunión. De acuerdo. Alguna vez deberíamos radio ir a cenar y al basurero. Es muy amable de tu parte ver cómo estoy. Nos vemos, ¿sí? ¿Qué? No dije nada. ¿De qué estás hablando? Ay, vamos. No, yo radio ¿qué? Sólo digo que es muy raro para mí cenar con el ejecutado y el verdugo. No, no me conoces lo suficiente para hacerme renegar. Toma. ¿Qué? Vamos, ven aquí a menos que quieras morir de frío. No. No, gracias. De veras, me parece estupendo. No, pero en serio, me parece bien. Creo que es bueno para ti volver a subirte al caballo. Y ese fulano radio vaya. Qué pura sangre. Espera, jovencita. Podrías estar enamorándote de nuevo. Bien hecho. Lo conozco desde la secundaria, y es increíble en la cama, nada más. Vaya, no tenía intenciones de radio radio oírte decir esas palabras. Allí están. Pero en serio. ¿Qué? Si muero congelado, sólo quiero que sepas que esto fue lo más raro que haya hecho en mi vida. De nada. Buenas noches. No, afuera está bastante bonito. Pues es Pascua, así que asumo degollaremos al cordero del sacrificio antes de cenar, ¿verdad? Bien, aguarda un momento. Realmente no tienes que hacer esto. ¿Por qué no vuelves a casa en la camioneta? Hay una botella de Macallan bajo el fregadero. No, no, no. Estoy sólido como una roca. Y hambriento. Esto será estupendo. Estupendo. Sí, sí, sí. ¿De acuerdo?



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